Esta pequeña casa de estilo ecléctico es una auténtica mansión por dentro. ¡Ven a echar un vistazo!

Una terraza que duplica la diversión

La terraza cubierta es donde esta minicasa empieza a parecer una vivienda mucho más grande. Al extenderse a lo largo de la cabaña, crea una estancia exterior protegida con espacio suficiente para cocinar, comer, recibir invitados o, simplemente, sentarse a disfrutar de las vistas. Como el techo ofrece protección frente al sol intenso y la lluvia, esta zona resulta útil para mucho más que una comida ocasional de verano. Funciona como una auténtica extensión de la vida cotidiana.

Ese espacio adicional es fundamental en una vivienda estrecha. Abrir el interior hacia la terraza ofrece a Kerry y Will un lugar donde poder moverse con libertad sin necesidad de añadir otra habitación cerrada. Los invitados pueden reunirse fuera, se puede preparar la comida al aire libre y no hace falta atravesar toda la casa con los zapatos llenos de barro. Esta distribución mantiene la tranquilidad del interior, a la vez que hace que toda la vivienda resulte espaciosa y acogedora.

Las vistas aportan el toque decorativo. Desde la terraza, la pareja puede observar las aves que visitan el embalse y ver la fauna que se mueve por el paisaje semirural. Más cerca de la casa hay pequeños estanques y zonas ajardinadas, lo que crea la sensación de un refugio privado. El entorno apenas necesita decoración. Al cubrir con un techo las vistas, Kerry y Will han creado otra estancia para cocinar, recibir visitas y disfrutar de las tardes al aire libre.