¿Por qué, a sus 61 años, esta mujer duerme en un armario? — Echa un vistazo al interior de su polémico dormitorio

Convertirlo en un dormitorio

El rincón no era perfecto cuando Benita se mudó. Antes había una cama de literas y los acabados no contribuían a que aquel espacio estrecho resultara acogedor. Decidió volver a empezar desde cero. La antigua disposición se sustituyó por una cama adecuada que se ajustaba al ancho del hueco. En lugar de fingir que el rincón era más grande, Benita decidió hacer que su pequeño tamaño pareciera intencionado.

El color fue clave en el resultado. Pintó las paredes y el techo en un tono tierra apagado, lo que dotó a la zona de descanso de una identidad propia. La puerta pasó a ser de un marrón chocolate intenso. Las cortinas de lino blanco suavizan los contornos y ocultan los espacios de almacenamiento, mientras que la ropa de cama sencilla aporta serenidad al espacio. El resultado se asemeja más a una cabina para dormir empotrada que a un armario olvidado.

La altura del piso también ayuda. Con techos de 3,3 metros, el rincón tiene más espacio por encima de la cama de lo que sugiere su superficie. Benita dice que no le resulta claustrofóbico. Tampoco espera que funcione como un dormitorio convencional. No hace falta una silla, una cómoda ni un amplio espacio para caminar. Su criterio es más sencillo: ¿puede dormir cómodamente, levantarse con facilidad y mantener el espacio agradable? Para ella, la respuesta es sí.

YouTube | Benita Larsson