La misma idea también puede funcionar al aire libre
La idea de la tubería de PVC no tiene por qué limitarse a una lámpara de suelo para interiores. Otro proyecto basado en el mismo enfoque convierte un tramo más corto de tubería en una lámpara solar para exteriores. En esta ocasión, la tubería se corta en un cilindro más pequeño y se transforma mediante una serie de agujeros taladrados. Los agujeros no siguen un patrón perfectamente repetitivo. En su lugar, se utilizan brocas de diferentes tamaños para crear una combinación de aberturas pequeñas, medianas y grandes repartidas por todo el tubo.
Tras lijar los bordes irregulares, se pinta el tubo, incluido el interior. Se construye una pequeña base de madera en la parte inferior, mientras que un sencillo detalle de cuerda en el interior de la parte superior ayuda a sujetar firmemente una luz solar en su sitio. Una vez montado todo, el cilindro se puede fijar a la pared. Durante el día, parece un simple elemento decorativo para el exterior. Pero cuando cae la noche, la luz solar se enciende y su resplandor se filtra a través de los agujeros del tubo.
El resultado es especialmente llamativo porque la luz no se limita a iluminar la propia lámpara, sino que también crea patrones de luz en la pared que la rodea. Es otro ejemplo de cómo una simple pieza de plástico puede convertirse en algo completamente diferente con un poco de imaginación.